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Ruta de los Pueblos de los Druidas y la Mar

Ruta de los Pueblos de los Druidas y la Mar

Mapa de la ruta

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Paradas de la ruta

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Bulnes

Iniciamos nuestra ruta en Bulnes, un refugio escondido entre los Picos de Europa, solo accesible a pie o en funicular. Allí, la tradición minera, las casas de piedra y el silencio de la montaña crean un entorno mágico donde el tiempo se detuvo junto a las nubes.

Continuamos hacia Torazu, un remanso de paz entre colinas verdes y cielos asturianos. Con su arquitectura tradicional y ecos celtas en el aire, este rincón nos invita a saborear la sidra con calma y a caminar sin prisa por sus calles llenas de memoria.

Nuestra siguiente parada es Tazones, puerto de historias imperiales y mariscos recién salidos del Cantábrico. Aquí el desembarco de Carlos V se mezcla con callejuelas pintorescas, faros, aromas marineros y vistas que enamoran desde el primer vistazo.

Seguimos la ruta por Lastres, un pueblo que se asoma al mar con sus calles empedradas y tejados inclinados. Antiguo enclave ballenero, hoy es un balcón natural al Cantábrico donde las olas y los recuerdos conviven en armonía entre miradores y tabernas.

Luego llegamos a Cudillero, un anfiteatro de casas de colores que cuelgan sobre el puerto. Sus callejones serpentean entre acantilados y leyendas, mientras el pescado fresco y la brisa marina nos hablan del alma viva de este rincón asturiano.

Entramos en Cantabria por Bárcena Mayor, una aldea de cuento entre montañas y bosques frondosos. Las casonas de piedra, el murmullo del río y los aromas del cocido montañés nos devuelven a una vida sencilla, ruda y profundamente auténtica.

Avanzamos hasta Carmona, donde los balcones floridos, las torres señoriales y las costumbres ganaderas nos reciben entre valles apacibles. Es un pueblo que huele a hierba mojada, a leña y a historia, con el alma tranquila de la tierra bien vivida.

La siguiente parada es Comillas, elegante y monumental, donde el modernismo de Gaudí se encuentra con playas abiertas al Atlántico. Palacios, iglesias y jardines salpican este pueblo donde la nobleza y el mar parecen haberse dado la mano.

Desde allí seguimos a Liérganes, tierra de leyendas donde la historia del Hombre Pez aún nada entre aguas termales y puentes centenarios. Este pueblo sereno es perfecto para detenerse, respirar profundo y escuchar el rumor de sus ríos milenarios.

Nos acercamos a Santillana del Mar, villa medieval de calles empedradas y casonas de piedra que parecen sacadas de otro siglo. A un paso de Altamira, su historia se mezcla con arte rupestre, belleza intacta y un legado que sigue latiendo fuerte.

Ascendemos de nuevo hacia Mogrovejo, escondido entre valles y peñas lebaniegas. Su torre medieval y sus casas de piedra vigilan en silencio este paisaje majestuoso, donde la vida rural resiste en equilibrio con la fuerza de la montaña.

Cerramos la ruta en Potes, corazón de la comarca de Liébana, donde confluyen caminos, sabores y culturas. Entre puentes antiguos, cocidos humeantes y torres que miran al cielo, este pueblo pone el broche final a un viaje lleno de historia, leyenda y paisaje.

Prepárate para adentrarte en caminos de niebla y sal, donde las montañas susurran historias y el mar guarda la memoria de generaciones enteras. La Ruta de los Druidas y la Mar no es solo un recorrido, es un encuentro con lo profundo, lo bello y lo verdadero.

Ahora solo queda lo esencial: que la vivas, que la escuches, que la hagas tuya.

La Ruta de los Druidas y la Mar puede disfrutarse todo el año. Montañas, bosques y costa ofrecen paisajes únicos y pueblos con historia viva. Un destino ideal para desconectar y reencontrarse con lo auténtico.

Tips de la ruta

Duración recomendada

La duración ideal para recorrer la Ruta de los Druidas y la Mar es de 6 a 7 días. Este tiempo permite disfrutar con calma de cada pueblo, caminar entre montañas y acantilados, saborear mariscos y platos tradicionales, y dejarse llevar por paisajes que inspiran. Es una ruta para sumergirse en la historia, respirar naturaleza y conectar con la esencia de la costa, la montaña y las tradiciones del norte. Cada parada ofrece algo único.

Consejos para el viaje

Para recorrer esta ruta, lleva calzado cómodo para caminar entre pueblos, senderos y paisajes costeros. El clima es cambiante, así que lleva ropa adecuada y un impermeable. Reserva alojamiento con antelación, sobre todo en temporada alta. Prueba la gastronomía local, conversa con la gente del lugar y deja espacio para lo inesperado: los mejores momentos suelen aparecer sin avisar, en rincones que no estaban en el plan.

Cómo moverse

Para recorrer la Ruta de los Druidas y la Mar, lo más recomendable es utilizar coche propio o de alquiler, ya que el transporte público no llega a todos los pueblos. Asegúrate de llevar el depósito lleno y un GPS actualizado. Algunos tramos de montaña tienen señal limitada, por lo que un mapa físico puede ser útil. Aparca en zonas señalizadas y explora cada lugar a pie: es la mejor manera de sentir su esencia.

Respeto por el entorno

Durante tu viaje, respeta el entorno natural y cultural: no dejes residuos, no arranques plantas ni molestes a los animales. Camina por los senderos marcados y cuida el patrimonio de cada pueblo. Sé discreto con el ruido y las fotos, respeta la vida local. Apoya a los pequeños comercios y productores de la zona. Tu actitud consciente es clave para conservar la belleza y la autenticidad de esta ruta.

Horarios y visitas

Para aprovechar al máximo la ruta, es recomendable comenzar cada jornada temprano. Algunos monumentos, iglesias y museos tienen horarios reducidos, especialmente fuera de temporada. Revisa antes de llegar y ten en cuenta que muchos comercios cierran al mediodía. Planifica con antelación, deja margen entre paradas y reserva en restaurantes si viajas en días festivos. Una buena organización te permitirá disfrutar sin contratiempos.

Sabores de la RUTA

Esta ruta es un homenaje a la cocina del norte: saborea fabada asturiana, mariscos frescos, cocido montañés, quesos de cabrales y de Liébana, orujos caseros y postres como la quesada y el arroz con leche. Cada pueblo tiene su especialidad, elaborada con productos locales y de temporada. Come en casas de comidas y sidrerías, y no olvides llevar algún sabor contigo: embutidos, dulces o conservas del mar.La Ruta de los Druidas y la Mar es más que un viaje: es una experiencia para sentir el alma del norte a través de sus paisajes, su gente y sus sabores. Cada parada guarda una historia, una emoción, un instante que perdura. Con tiempo y curiosidad, el camino se vuelve inolvidable. ¡Disfrútalo paso a paso!