
Plaza Mayor y Torre del Merino
Centro administrativo de la villa con el Ayuntamiento. La Torre del Merino preside la plaza, uno de los símbolos del poder civil en la Edad Media. Punto de partida ideal para recorrer las calles de Sa
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Centro administrativo de la villa con el Ayuntamiento. La Torre del Merino preside la plaza, uno de los símbolos del poder civil en la Edad Media. Punto de partida ideal para recorrer las calles de Sa

Uno de los edificios más destacados de la villa, en la Plaza de las Arenas, zona tranquila y menos concurrida. Ejemplo de la arquitectura noble que caracteriza el conjunto histórico de Santillana del

Antiguo convento que alberga el Museo Diocesano, con colección de arte religioso. Forma parte del patrimonio monumental de la villa medieval.

Dos edificios históricos que albergan exposiciones y centros de interpretación. Referentes de la arquitectura civil de Santillana y sede de actividades culturales.

La transformación del antiguo monasterio en Colegiata – al cambiar la regla benedictina que lo regía por la de la orden de Canónigos de San Agustín – se produce a mediados del siglo XII, época en que se edifica el templo actual, en estilo románico, que es el más amplio de la cornisa cantábrica. Su estructura de tres ábsides y tres naves sigue el modelo de Frómista (Palencia) y del románico internacional que penetra en Castilla por el Camino de Santiago. La escultura de su porticada, capiteles y canecillos evocan los temas fundamentales de la religiosidad medieval, en particular la lucha entre el Bien y el Mal, y la necesidad de la penitencia y el perdón para salvarse de las penas del infierno. Este mensaje se muestra a través de alegorías y símbolos animales (leones, pelícanos, palomas, cuervos, serpientes, cabras...) y vegetales (manzanas, helechos, acanto, lirios, vid, uvas, piñas...) así como algunas escenas humanas. En el centro del crucero se erige el sepulcro de Santa Juliana, cuyas reliquias se guardan en la arqueta del retablo con los escudos de la Casa de la Vega.

La Cueva de Altamira, descubierta por Marcelino Sanz de Sautuola en 1879, está ubicada en el recinto del Museo de Altamira en una de las colinas que circundan el recogido y agradable valle que da cobijo a la universal villa de Santillana del Mar. Su descubrimiento suscitó una fuerte polémica entre los arqueólogos, ya que no creían que los hombres prehistóricos fueran capaces de hacer unas pinturas tan perfectas. La estancia principal, denominada sala de policromos, ha sido considerada como la “Capilla Sixtina del arte cuaternario”. En su techo se representan casi un centenar de animales y signos, destacando los 21 bisontes en distintas actitudes, acompañados de otros animales como ciervos, caballos, cabras, bóvidos, además de signos, manos y figuras humanas, a veces superpuestos, efectuados con técnicas diversas – grabado, silueteado, pintado, raspado y efectos de sombreado - que dan como resultado una composición de gran movimiento y belleza, única en el arte paleolítico. Su realización data de hace 14.000 años. El resto de la cueva (que tiene un desarrollo longitudinal de 270 m) contiene numerosos grabados, incluso más antiguos, y un importante yacimiento arqueológico en el vestíbulo. La cueva de Altamira ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Santillana del Mar es una de las localidades de mayor valor histórico-artístico de España. Pronunciar su nombre es referirse a las Cuevas de Altamira, una cueva llena de pinturas prehistóricas calificada como la "capilla sixtina" del arte rupestre. Entre los monumentos que se pueden visitar destacan la colegiata de Santa Juliana y las torres de Merino y Don Borja, dos de los edificios civiles más antiguos de la localidad. Por las calles de Santilla, medievales y empedradas, suele haber talleres artesanos. Es típico merendar leche con bizcochos. También destaca la naturaleza que hay y la costa, óptima para la pesca.