Logo Los Pueblos Más Bonitos de España
ContactoEntrar
← Volver a Candelario

Candelario gota a gota

Candelario · Salamanca · Castilla y León

Candelario gota a gota

¡Enhorabuena! Has decidido vivir la experiencia de Candelario. Estás a punto de recorrer un itinerario único lleno de historia, belleza y rincones inolvidables. Aquí tienes la ruta con todas las paradas que vas a realizar. Recuerda: tu móvil sellará automáticamente tu paso por cada punto del recorrido. ¡Bienvenido a tu aventura! Esperamos que disfrutes cada paso y logres completar todos los lugares propuestos. ¡Que comience el viaje!

Resumen de la experiencia

Mapa de la ruta

Cargando mapa...

Paradas

6 parada(s) en esta experiencia

Fuente de la Cruz de Piedra
1

Fuente de la Cruz de Piedra

La Fuente de la Cruz de Piedra, en Candelario, es uno de los elementos patrimoniales más destacados del pueblo. Abastecida por el mismo manantial que la Fuente de la Hormiga, se sitúa en la zona alta de la localidad, en las inmediaciones de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Este templo, uno de los edificios más sobresalientes del municipio, refleja una rica fusión de estilos arquitectónicos, donde se aprecian elementos mudéjares, barrocos, románicos y góticos. La primera piedra se colocó en el año 1329, aunque parte de la estructura original se derrumbó en el siglo XVII. Fue entonces cuando se emprendió su reconstrucción gracias a la iniciativa del duque de Béjar, motivo por el cual su escudo nobiliario figura aún en el edificio. La fuente, cercana a este relevante monumento, forma parte de un entramado hidráulico tradicional que da testimonio de la vinculación entre el agua y la historia de Candelario.
Fuente de La Hormiga
2

Fuente de La Hormiga

La Fuente de La Hormiga, ubicada en el pintoresco barrio de Los Perros de Candelario, es un rincón cargado de significado cultural y sentimental. Esta fuente, de diseño sencillo y tradicional, es especialmente recordada por ser la favorita del poeta local Victoriano Gil Mateos, a quien se le ha dedicado una placa conmemorativa colocada junto a ella. Su agua, pura y fresca, proviene del mismo manantial que alimenta otras emblemáticas fuentes del municipio, como la Fuente de la Cruz de Piedra y la de Perales, lo que refuerza su importancia en el sistema hidráulico histórico del pueblo. Además de su valor funcional, este pequeño enclave se ha convertido en un símbolo de inspiración poética y de identidad para los habitantes de Candelario, quienes ven en ella un reflejo de sus raíces, del paisaje serrano y de la memoria viva de su gente. Una parada obligada para quienes desean conectar con el alma del lugar a través de sus elementos más sencillos.
Fuente de la Cuesta de la Romana
3

Fuente de la Cuesta de la Romana

La Fuente de la Cuesta de la Romana, en Candelario, es una construcción relativamente reciente, aunque en su frontal aparece grabado el año 1896. Está ubicada en una zona elevada del municipio, lo que permite a quien la visita disfrutar de una vista privilegiada del pueblo desde las alturas. Desde este punto se pueden contemplar distintos elementos del trazado urbano, así como el empedrado típico que caracteriza a Candelario y a la Sierra, reflejo de la tradición y la armonía con el entorno natural que definen a la localidad. Esta fuente, a pesar de su modernidad en comparación con otras más antiguas del municipio, se integra perfectamente en el conjunto arquitectónico y paisajístico, aportando funcionalidad y belleza. Es un punto de parada habitual para quienes suben o bajan por esta empinada cuesta, ya sea para refrescarse, descansar o simplemente contemplar el paisaje y respirar la historia que emana de cada rincón de este singular enclave de montaña.
Fuente de la Romana
4

Fuente de la Romana

La Fuente Romana de Candelario se encuentra adosada al edificio del Ayuntamiento, una construcción emblemática que data del año 1896. Aunque se presume que la fuente fue levantada en la misma época, una inscripción visible en la piedra muestra la fecha de 1813, lo que podría indicar una reutilización de materiales más antiguos o una construcción anterior reformada posteriormente. La fuente, de aspecto sobrio y funcional, se integra armónicamente en el entorno urbano y forma parte del patrimonio hidráulico tradicional del municipio. El Ayuntamiento, por su parte, destaca por su gran tamaño y por un llamativo mosaico que se puede contemplar al acceder por su entrada superior, lo cual lo convierte en un punto de referencia visual dentro del entramado urbano. La proximidad entre ambos elementos realza la importancia histórica y simbólica de esta zona central de Candelario, donde la arquitectura civil y las infraestructuras públicas conviven como testigos del pasado y la evolución del pueblo.
Fuente de Perales
5

Fuente de Perales

La Fuente de Perales, ubicada en la pintoresca localidad de Candelario, es la última en recibir el agua del manantial que también abastece a la Fuente de la Hormiga y la Fuente de la Cruz de Piedra. Su posición privilegiada permite contemplar una panorámica de las largas y empedradas calles del pueblo, caracterizadas por su encanto serrano y su traza tradicional. Desde este punto, los visitantes pueden acceder con facilidad al Museo Casa Chacinera, un espacio emblemático que fue en su día una auténtica casa dedicada a la elaboración de embutidos, uno de los oficios más representativos de la cultura local. Hoy en día, este museo conserva esa memoria viva mediante visitas teatralizadas que sumergen al visitante en la historia del proceso artesanal de la chacinería, al tiempo que ofrece degustaciones de productos típicos de la zona, como el lomo, el chorizo o el jamón, haciendo de esta experiencia un recorrido completo por las raíces gastronómicas y culturales de Candelario.
Fuente de la Calle Mayor
6

Fuente de la Calle Mayor

La fuente de la Calle Mayor es la última parada del recorrido “Candelario Gota a Gota”. Situada en la vía principal del municipio, esta calle vertebra la localidad uniendo su parte alta con la baja. Como parte del sistema de regaderas que surca el pueblo, esta fuente pone de relieve la importancia del agua en la vida cotidiana de Candelario, especialmente en el pasado, cuando era esencial para limpiar las calles tras las tradicionales matanzas. Vinculada también a estas labores aparece la icónica batipuerta, con su particular hebilla: una pieza singular de la arquitectura local que servía para proteger el interior de las casas de la nieve, al tiempo que permitía sujetar animales a la entrada. A lo largo de la calle pueden encontrarse diversos comercios, y al final de su recorrido se accede directamente a la Plaza del Humilladero, la ermita homónima y el Parque de Candelario, donde se integran naturaleza y tradición.