
1
Ermita del Remei (siglos XVII-XVIII)
Construida entre los siglos XVII y XVIII, esta pequeña ermita de estilo popular se alza a la entrada del pueblo. Destaca por su sencillez, con muros de piedra local y un tejado a dos aguas. Es un lugar de gran devoción para los vecinos, rodeado de un entorno natural privilegiado que invita a la calma, siendo la primera imagen acogedora que recibe al visitante al llegar a este enclave pirenaico.





